Algunos pedazos de vida compartidos aqui...

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Escritora aficionada y apasionada por los libros. Todos los poemas, cuentos, reflexiones -y la mayoría de las imágenes- son de mi autoría. Derechos reservados. Se prohibe su distribución, copia, o cualquier tipo de transmisión. ¡Disfruten la lectura!

ERRORES COMO PIEDRAS




¿Triturar semillas en pedazos pequeños
para sentir lo humano y lo terreno
y se esparzan, etéreas, cual microbios de luz?
Sería un buen comienzo,
regresar a la tormenta -unidos-
que iniciamos al nacer.
Comenzamos desnudos,
cual guías sin sueños,
alimentando alimentos que alimentan ajenos,
trocados en promesas, sin creer.
Instrumentos ¿ingenuos?
de nadie... o de nada, tal vez...
Pesadillas feroces
combinadas de odio,
reprimiendo emociones y consignas de fé...
Errores como piedras,
interrumpen la ruta.
¿Qué es ese chillido como de hierro oxidado?
Taladra sentidos y obnubila canciones.
No funcionan carruajes como ese que empujas
equivocas la ruta y la razón también.
Retroceden eternos tornados sin riel..
Volver a empezar.
Mi pedido constante.
Mi reclamo a la nada, al quien.
Recibimos, vacíos - esperanza y bien- 

A esas flores de loto que llevabas encima
le crecieron espinas, hieren, olvidaron, son hiel.
¿Para que las cuidaste con esmero de niño ?
Moriremos heridos, si no estamos unidos,
inexorable el tiempo, reloj de papel.
La espalda me duele de cargar tanto absurdo
y me duele la vista de no querer ver.
El amor exige, llena, comunica.
¿Por qué le niegas su papel?
Continuemos la ruta.
Mantengamonos firmes.
Exijamos victorias así sean de un día.
Compartamos los restos
-arenisca y escombros-
que se precipitan violentos
de las cumbres heladas
limpiemos el aire
para volver a ver. 


La mitad del tiempo se nos va en reclamos.
Esparzamos la fuerza,  sigamos en pié.
Repartir los errores... que una vez cometimos,
cual piedras de cantera,
molidas, diluídas en nada
para hacer caminos que nos lleven al bien.
Decorar los momentos bonitos con enormes rocas
que arrumadas en pilas -tan valiosas-
y olvidadas a un tiempo -que idiotez-
esperando están, la mirada volvamos, hacia allá.
Compartir entre todos esas bellas semillas,
fruto del esfuerzo y cotidiana molienda
y reservemos su esencia para cuando se pueda,
-sembrar-.
Reunamos errores como joyas preciosas,
gemas de dolor a secas,
pudientes, rotundas, bellas,
y construyamos.
Crezcamos.
Vivamos.



IngridYPA
Derechos Reservados ©️

¿PERMITES?

Permite a mi cuerpo, ansiedad y susto,
arropar el tuyo
aunque la vida conspire en nuestra contra.
Permítele llenar de luz con su ternura,
la gris oscuridad que te acompaña.

Distante -un dios griego-
poderoso en apariencia,
el miedo te atenaza,
caballero de luchas
y renuncias...
Caminas sin rumbo, sin ilusión, sin sueños...

Te acompaño.

Permite que te ayude,
espalda arqueada, sufrimiento,
a vencer decepciones y tristezas
con estas mis manos sutiles y tenaces,
y juntos descubrir la genuina verdad,
el sentimiento,
el amor que cambia pero nutre.
El amor que llena aunque se vaya.

Permite
que te llene de certezas,
aunque vivas rodeado de dobleces.

Acéptame y recíbeme.
Deja que te llene de respuestas
aunque no haya preguntas.
Arriesga el sentimiento.
Perdona -olvida las derrotas-
Los perdones -alianzas de oropel-
yacen en el fondo del arcón de madera
que se pudre sin uso.

Genuino sentir, genuino es y conveniente.
Abrirse al amor
y que despierte el alma
y el cuerpo, y las manos...

Permite que estas almas
esculpidas por luchas y desiertos,
que mucho han dado y perdido en el camino,
pronuncien los vocablos borrados
amor, locura...
Tal vez volemos, y llenemos de luz 

 lo que queda de camino.



IngridPA
Derechos Reservados ©️

ENCUENTRO


He visto tu figura en la puerta y aún no proceso claramente las ideas. Inicialmente pensé que se trataba de un espejismo, una alucinación debida al constante deseo de verte ... y la pelea -con ring de boxeo y todo- para olvidar.

Hace años, esa misma puerta sirvió de excusa. Un *vete* convertido en la ridícula frase *sus deseos son órdenes, bella dama*, un complacer tan inmediato que me dejó dudando si no habrías desaparecido tiempo antes.

Mientras te acercas, el escalofrío - excusa de miedosos- me recorre. Pero aún sin entender qué significa esta imposibilidad de movimientos, esta mano derecha que grita a ciegas intentando llegar a la cara, la pierna izquierda que huye sola. Oigo una voz llorosa y chillona de alegría, no comprendo. La escucho lejana. Soy yo, ¡estúpidamente feliz!... Me había convencido que no eras importante, que no me interesabas. El tiempo transcurrido selló el epitafio. O eso creí hasta este verte y no ver nada mas.

Pareces torpe, como un niño travieso que corre sobre muebles y juguetes sin otorgarle importancia.
Segundos llenos de pasos, pasos enormes que atraviesan la sala. He bajado los ojos y miro el piso. Aún no me atrevo a enfrentar la mirada oscura presentida en medio de la rabia. 

Erguido como una estatua, enorme, frente a la mujer disminuida y enrollada en sí misma que soy hoy, negándome a mirar mas allá de la silla incómoda en la que me encuentro.

-He vuelto- dices

-Si, ya veo- respondo por decir algo. Juro que si hubiese tenido fuerzas, la mesa la hubiera volcado y hubiese empezado a insultarte o hubiese salido de cualquier modo, a rastras tal vez, de esta habitación amarilla y vieja, gritando como una histérica de telenovela del siglo pasado.

Cuando una persona enferma, cuando llena su memoria de hospitales, doctores, enfermeras, es otra persona. Si sacas cuentas y totalizas dos años en que sólo tienes eso encima, alrededor, debajo,  nada importa. No creo que sea depresión, es algo peor, es un sin sentido. Es un acostumbrarse a lo que hay, y es cierto.

Un abandono sin explicaciones es mas que cerrar una puerta, es una traición. A tantos sentimientos y promesas...
Vuelvo a lo mismo, te dije que te fueras. Mejor dicho, saliste tranquilo por esa misma puerta años atrás -Ya vuelvo- en respuesta al "vete no te vayas" que te dije, y un "- ¡qué me voy a ir!,  ¿estás loca? -

Fué un irte dejando en el aire el "vete-ya-vengo", letra de bolero que bailé contigo sin saber. Y por supuesto, días después, te convertiste en el mas vulgar de los vulgares que salen a comprar tabaco en los chistes vulgares, para no regresar.

Aceptar ese "irte de repente" no fué fácil. Exigió un trabajo de autocompasión, delirios, accesos de locura... Para llegar finalmente a aceptarlo tranquila.  Tenías razón "es que somos incompatibles". Y negué culpabilidades, dos son muchedumbre... Sobre todo dos como nosotros, creídos y egoístas.

La pieza de porcelana, la muñequita con sombrero azul y sombrilla en la mano, que me regalaste, según muy costosa y rara, produjo cierta paz cuando la arrojé al piso. Creo que empecé a olvidar ese día.

Hasta hoy.

-Si quieres explicar algo, no hace falta- digo subiendo la mirada hacia la cara conocida y ahora triste. Me asombra lo desolado y nervioso que estás.

No hablas, repentinamente, te derrumbas en el suelo y empiezas a sollozar, -perdón, perdón-

Es como si un otro yo saliera de mi cuerpo y mira la escena desde arriba. Sonrío porque la escena es muy trágica y creo haber desterrado eso de mi vida. Desnuda de rencor, respondo sin mover casi los labios - Nada tengo que perdonarte. ¡En serio! 

¿No me ves? ¡Soy otra persona! Y una pausa larga, oscura, se apodera del ambiente. -Como te habrán informado, me voy pronto. Esta enfermedad... No te preocupes por mí. No hay lazos ni recuerdos. 

Eres afortunado. Alégrate por la vida que tienes, por los planes que cada día preparas...  Por lo que harás mañana. Sé feliz. Nada me debes.

Te levantas, sacudes los jeans negros gastados, siempre en una actitud de "descuido-chic", acomodas la camisa a cuadros verde claro y verificas que los puños de las mangas estén en su sitio, sacudes la cabeza y como hablando para ti, dices en susurros -No lo entendí entonces. Y ahora menos puedo entender nada. La generosidad se aprende, nunca quise que me enseñaras nada. Te quiero como siempre. Lamento no haberlo entendido entonces. No puedo decir nada más.

Así es, querido amor. No hables. La vida sigue.

Unos se van mas temprano...

En el camino van quedando, los inocentes, los ignorantes, los egoístas, los exigentes... Los buenos... los malos... Todo se supera y se reencuentra.


IngridYPA
Derechos Reservados ©️

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