Algunos pedazos de vida compartidos aqui...

Mi foto
Escritora aficionada y apasionada por los libros. Todos los poemas, cuentos, reflexiones -y la mayoría de las imágenes- son de mi autoría. Derechos reservados. Se prohibe su distribución, copia, o cualquier tipo de transmisión. ¡Disfruten la lectura!

MEJOR ASÍ





 -I-


De espaldas, mirando con ojos de tristeza una pared azul, solitaria; cavila y se auto compadece. *Las relaciones de pareja son complicadas, repite, es un acertijo sin solución. El que diga que todo se reduce al amor, o miente, o es superficial hasta el extremo de no entender nada de la vida*.


Hay tantas cosas que le unen a esta mujer … pero, simultáneamente, un vacío se interpone, perceptible y duro como una piedra.

Roberto, incapaz de precisar el motivo de la desazón, voltea, intenta posar la mano sobre el cabello de Laura, que está a su lado, y paralizado, el brazo se niega a continuar el movimiento, inocente y seguro, cayendo inerme y golpeándose con el filo de la mesa. Ni una mueca de dolor. Mirada ausente. Expresión, así, distraída, como si nada pasa. 


Laura sigue inquieta. Revolotean las ideas como mariposas en su mente. Pero, igual,  firme y dulce mirada, aparenta que nada la conmueve y su postura es confusa. Pareciera una joven calmada, pero por dentro, sólo ella sabe lo que pasa.


Los besos y abrazos que apenas horas antes la rodearan, caricias compartidas y sueños de futuro, son recuerdos ahora mismo, que reposan en una nube oscura que  es su cerebro. 

"Yo lo quiero. ¿Por qué esta tristeza, entonces?" 


Estar enamorada y al mismo tiempo, preguntarse por qué no es suficiente.


Roberto camina hacia el sofá y se lanza en él, cansado. Desde allí observa a Laura…  Tratando de descifrar el enigma de esta escena, se pregunta el por qué de la frialdad en ambos. Al menos hoy. 


Deberían estar conversando como todos los días, criticar a cualquiera, hablar sin inhibiciones, jugar con las frases, tocarse, reír, dejar que fluyan las ideas sin censura, porque son cómplices, lo han sido, quieren serlo.

Parece mentira, la tontería mas grande, dicha en el peor momento, enturbió el momento.


"Esta situación me asusta. Ella me arrastra con su inseguridad en esta especie de limbo paralizante. Odio que se comporte como víctima."

¿A qué se debe este malestar? "Estoy tan disgustado. Pero también me asusta que haya alguna razón que no identifico para que me sienta así. Si yo la quiero tanto..."


Huye... Caminar, no pensar, sentir,no sentir, olvidar...


-II-


 Anoche Laura le contó -“.....y  perdí los estribos, y le dije incompetente al jefe Gómez, delante de los gerentes que estaban en la reunión, le grité incapaz! ¡Es que no aguanté su falta de respeto y exigencias! Todos me pedían que me calmara, pero me dieron la razón al final. Ese hombre cree que somos sus esclavos.”


La respuesta de Roberto, rápida y contundente: – “Debes poner atención a este problema que tienes. Acumulas, acumulas resentimiento ante situaciones que te afectan y en el momento tal vez menos oportuno, explotas. Eso no es bueno.  ¡Te haces daño a tí misma! Realmente ¿Te importa tanto que ese tipo sea como es? ¿Te importa tanto ese trabajo? ¿Por qué no has hablado con ese señor y le has dicho tranquilamente lo que piensas? ¿Por qué todo debe ser con rabia?”. 

Laura, impulsivamente, se levantó de la mesa y fue al dormitorio. Dolida. Esperaba tal vez otro tipo de respuesta.


Así ha transcurrido el tiempo después de ese momento. Roberto comenta algo y Laura responde ofendida. Roberto calla. Laura se retira. Tregua. Laura comenta algo. Roberto contesta cualquier cosa. Silencio. Retirada. 


Ninguno de los dos entiende esta incomunicación que se presenta como huésped nuevo.  Algo  corta la armonía que ambos suponían imbatible.

 

“Está pasando algo que no anticipé, la relación con Laura *me está aturdiendo*  ¿Será la situación más grave de lo que en realidad es?


Laura camina en el parque cercano, por senderos de vegetación frondosa que disipan, al menos de momento, su confusión.

Arrepentida por la evidente susceptibilidad ante lo que Roberto dijo, desea  abrazarle y que todo vuelva a ser como antes. Algo parece retenerla, y se pregunta -¿perdón por qué?-

Está convencida que se ha cometido una injusticia contra ella, que Roberto se ha comportado como un severo juez, y no el príncipe azul comprensivo y consentidor que ha sido.


Los seres humanos cometemos los mismos errores una y otra vez..... Parece que las neuronas corren para sitios oscuros, y  dejan un vacío extraño en el cerebro. Y en esas circunstancias no sabemos cómo actuar. 


Roberto, arropado por la atmósfera de semi oscuridad de la tarde, decide no regresar a casa... "para que ella entienda que esto es grave, y reflexione..."


La joven presiente que la espera será larga. Parece examinar la cortina... la esquina de abajo tiene polvo acumulado. Se pregunta si va a llover.  Es evidente que el solitario salón transmite un sobrecogido panorama: "Esta noche voy a dormir sola". 


Busca la cama, y se tiende, mente en blanco, pretendiendo descansar... Que las horas transcurran ... Que venga un nuevo día...


-III-


¿Cuántas horas han pasado?  


Ambos, figuras tensas y expectantes, escuchan el silencio, y... de repente,  atropellados: “¿podemos hablar?”, al unísono, sonríen, no sin miedo.


- No quise ofenderte

- Lo sé, lo sé

-Es que a veces no sé lo que digo.

-No, siempre sabes muy bien lo que dices, Roberto.

- Es que aunque no lo quiera, me canso. No te das cuenta, pero es que vives ansiosa aunque aparentes calma. Sientes que todo lo que te pasa es siempre culpa de alguien mas, nunca tuya. Eso me agobia. No me gustan las peleas.

-¿Y por qué no me dices lo que sientes cuando lo sientes?

-Porque me asusta tu actitud después. Te ofenderías y me echarías la culpa cada vez. Es lo que pasó en la última discusión. ¿No fué así?

-Sé que debo madurar. Sé que tienes razón. Al menos en gran parte de lo que me aconsejas. Pero pareciera que no tengo nada bueno...

-Cuando te digo las cosas, te doy mi parecer, ni siquiera es una crítica, ni por echarte en cara un defecto. Son comentarios. Si no te doy mi opinión, me siento frustrado. ¿Para qué somos pareja? Para ayudarnos y amarnos.

-¡Claro! Eso lo sé.  Pero ¿Hay algo que no he entendido? Yo no hago eso, no te estoy haciendo ver defectos todo el rato. Yo te acepto como eres. ¿Será esa la diferencia que nos enfrenta ahora?

-Bueno, me expreso mal una vez mas. A ver, te quiero mucho, pero a veces terminan siendo todos los demás, los malos. Soy espontáneo, *tú no lo eres* y si te señalo algo, enseguida reaccionas con rabia ¡Y qué se yo que idea loca te entra en la cabeza! 

- ¡Ey! Espera. No te entiendo...no te entiendo... Siempre estoy pendiente de ti, busco tu bienestar, me ocupo de ti, me preocupo. Valoro esta relación. Ya te dije que entiendo que tengo fallas, que es verdad que debo madurar. Estoy completamente consciente que tal vez sea un poco neurótica, pero ¿quién no lo es? En lo esencial como compatibles, y como dices, nos queremos...

-Me gusta mucho que valores tanto la relación, que te preocupes por mi, que seas afectuosa, pero debes bajar los decibeles de tus reacciones. Eso es todo

-Ahora soy yo la culpable ¡Muy bien! Pues entonces pareciera que no tenemos nada mas que hablar. Soy una loca. Está bien.

-¡Estamos hablando Laura! Mi amor...¡Lo estamos hablando! Ven, no me hagas caso! Creo que estoy haciendo un papelucho, no quiero y no debo censurarte. A lo mejor , hablarte como lo he hecho no está bien...

-No sé, así parece, pero no sé…Yo hago todo porque te quiero. Entiendo que debo ser menos susceptible con algunas cosas, eso lo entiendo… ¿Pero... Es tan grave? ¿Tus quejas no se deberán a otra cosa?

-¡No! ¡Para nada! No hay doble discurso en mi conversación. No tienes por qué cambiar para complacer a nadie. Perdona tú...

-Pues te estás contradiciendo...tuvimos una pelea tonta porque te conté algo que pasó en mi oficina...y me condenaste. Según tú, yo acumulo resentimiento y exploto en el momento menos pensado! ¿No me aceptas como soy? Yo te acepto como eres, ¿Verdad? 

-Creo que estamos confundiendo temas aquí....la pelea terminó... Eso fue el otro día. No es sobre tu jefe de lo que hablamos ahora-

-¿Pero por qué fuiste tan duro entonces?  ¿No será que estás tratando de insinuar que te asfixio?  ¿Y como se remedia?  Busca rápido la respuesta, Roberto, porque la paciencia tampoco es una de mis pocas virtudes. Eso también me lo has destacado, subrayado, acotado, puesto en negrillas...Puede que, aunque te quiera...

-¿Qué , Laura? ¿Me amenazas?

-No...no lo hago....sólo te pido que te aclares...es lo mejor para los dos. Yo soy todo lo que dices, pero entre mis defectos no está el sabotear relaciones. Por ahora, es mejor que me vaya de aquí. Cuando sepas lo que quieres.. me avisas y hablamos...

- No tienes que hacer nada de eso Laura... No pasa nada. No exageres. Quédate…

- ¿Y que quieres? ¿Que te abrace y te diga que no ha pasado nada?... Si a ver vamos, aquí no se habla sino cuando tú quieres!. Tu callas y ya. No se habla mas. Si te demuestro amor...te sientes ahogado. Si te cuento algo, me censuras. Parece que eres un insatisfecho. Nada te cuadra.-


Silencio...


Laura, levantóse con pesadez y sale, con el bolso abierto colgando del hombro al descuido, y aires de dignidad. 


Roberto, asombro e incredulidad, va detrás, intentando retenerla. 

A medio camino, detiene sus pasos y piensa que es mejor tomarse unos días para reflexionar. Hay algo que molesta.  


-IV-


Quien dijo alguna vez -seguro un coach o algo así- que las relaciones amorosas requieren madurez, paciencia, dedicación, empatía, está en lo cierto. Se trata de apostar. Mas es una apuesta que requiere constancia y planificación, además. Ese "somos felices y no necesitamos otra cosa", no existe.


Y es cuestión de elección: La alternativa podría ser una árida soledad… O un recomenzar permanente...

Aunque no siempre el amor brinda compañía, ni la soledad es oscura. 


-V-

Sólo Laura y Roberto decidirán las prioridades.



IngridYPA Derechos reservados ©

 



No hay comentarios:

ENTRADA DESTACADA

Toc, toc, toc